A partir del 1 de enero de 2026, el número de semanas de cotización para que las mujeres puedan acceder a su pensión de vejez en Colombia comenzará a reducirse gradualmente tanto en el régimen público como en el privado.  

La medida respaldada por las sentencias C-197 de 2023 y C-054/24 de la Corte Constitucional –y que también se encuentra recogida entre los puntos de la Reforma Pensional del gobierno actual–, responde a las a las brechas históricas existentes entre hombres y mujeres en el mundo del trabajo y que se reflejan en el sistema pensional.

Para Milena Trujillo Loaiza, politóloga, feminista e investigadora y defensora de derechos humanos y laborales la medida reconoce la existencia de brechas económicas, salariales, laborales y sociales que ponen en una situación de desventaja y discriminación a las mujeres en la sociedad y la economía. “Eso sigue configurando una desigualdad estructural”, dice. Las afectaciones también se profundizan por las condiciones y experiencias de las mujeres en su diversidad.

Trujillo explica que cuando se habla de pensión de las mujeres, se habla de su futuro. “Muchas de esas horas no son remuneradas, no son reconocidas, otras son remuneradas menos que los hombres por igual trabajo”. Se trata del tiempo y la esperanza de futuro de las mujeres.

Las mujeres siguen ocupando menos roles de liderazgo o cargos de dirección, mientras asumen roles de cuidado y del sostenimiento de la vida que son poco reconocidos. “Por el poco valor que se le da al cuidado en la sociedad, siguen siendo menos pagos, más informales y menos dignificados”, agrega Trujillo. 

Si bien las cifras de la tasa de desempleo en mujeres han mejorado respecto a los años anteriores, las brechas aún persisten. Las mujeres siguen en los niveles más bajos de las cifras, para Trujillo esto significa, precisamente, que están en los peores lugares de la realidad social. A noviembre de 2025, la brecha de género es de 3,5%, siendo la de las mujeres del 9,1% y la de los hombres del 5,5%, según el DANE. “El avance de este cierre de brechas puede significar un avance en el en la estabilidad, en la vida, en la dignidad de las mujeres”.

La reducción de las semanas necesarias para pensionarse en Colombia para las mujeres es una medida que significa esperanza. “Esperanza para poder pensionarse para más de la mitad de la población que somos las mujeres, quienes en su mayoría no contaban con esta capacidad de pensionarse”, comenta ella. Datos del fondo Protección demuestran que, en promedio, las mesadas de las mujeres son 28% inferiores. 

“La mayoría de mujeres trabajadoras en Colombia no lograban completar las semanas necesarias para pensionarse y esto es una realidad absolutamente injusta, desigual y discriminatoria (…) Lastimosamente no hay una relación directa entre la cantidad de trabajo de las mujeres con sus condiciones dignas de vida en el presente y sus condiciones dignas de vida en el futuro, por ende con la esperanza de futuro”, resalta Trujillo.

La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo del DANE reveló que el 90% de las mujeres dedican 7 horas diarias a labores no remuneradas. La suma entre este y el trabajo remunerado se refleja en cerca de 15 horas y 16 minutos de carga total del tiempo. De hecho, solo el 13,2% de las mujeres logra acceder a una pensión frente al 24,9% de los hombres, según una investigación de la Universidad de los Andes. 

Con esta medida, la reducción se dará progresivamente desde el presente año hasta 2036 para llegar de 1.300 a 1.000 semanas como requisito. Los cambios se verán con el paso de los años.

Con Colpensiones, siendo el Régimen de Prima Media (fondo público) comenzará este año con 1.250 semanas y la ruta anual pactada sería la siguiente: 2026: 1.250; 2027: 1.225; 2028: 1.200; 2029: 1.175; 2030: 1.150; 2031: 1.125; 2032: 1.100; 2033: 1.075; 2034: 1.050; 2035: 1.025; 2036: 1.000.

Sumado a esto, en el fondo público se aplicará el beneficio de reducción de 50 semanas por hijo o hija con un máximo de 150 semanas, es decir, hasta máximo 3 hijos o hijas. “Es un reconocimiento a la ausencia de derechos que han padecido las mujeres en años anteriores», comentó Jaime Dussán, presidente de Colpensiones, al respecto. Se trata de un reconocimiento a las labores del cuidado para un sistema pensional ‘más justo y equitativo’.

En cuanto al Régimen de Ahorro Individual (fondos privados), la reducción se haría comenzaría restando 15 semanas en 2026 y anualmente quedaría así: 2026: 1.135; 2027: 1.120; 2028: 1.105; 2029: 1.090; 2030: 1.075; 2031: 1.060; 2032: 1.045; 2033: 1.030; 2034: 1.015; 2035: 1.000.

Hasta el momento, la edad de pensión no cambiará; las mujeres seguirán teniendo como requisito tener 57 años y los hombres 62 para acceder a esta. 

Por otro lado, la Oportunidad de Traslado de régimen establecida en el artículo 76 de la Ley 2381 de 2024 de Reforma Pensional estará vigente hasta el 16 de julio de 2026 para mujeres de 47 o más que mínimo tengan 750 semanas cotizadas y hombres de 52 o más y mínimo 900 semanas cotizadas. Realizar la doble asesoría es obligatorio y vital para tomar una decisión informada y la más conveniente para el futuro.

Trujillo insiste en la importancia de las medidas diferenciales para seguir avanzando en los derechos de las mujeres y su expansión. “Para que sea suficiente, debe estar acompañada de más medidas de un cambio más estructural y más integral en el mundo del trabajo a nivel económico en el país”, dice. La desigualdad estructural debe atacarse desde muchos frentes para poder superarse.